sábado 27 de febrero de 2010

Errare humanum est, perseverare autem diabolicum

Has encontrado el punto, ahora no te alejes de él, sigue trabajando como siempre pero con el conocimiento de que sabes cual es la clave y que ella te va a servir de referencia, de piedra de toque.
Sublima ese instinto suicida que tienes cuando mandas todo a mal fin por no saber esperar, por no aplicar el saber que tienes.
Ahora sabes cual es el próximo paso a seguir y eres consciente de su significado, de lo que acarrea y de como han de fluir las cosas en la dirección esperada. Deja de cavar fosos inútiles que no te ayudan a protegerte sino que te aíslan, no levantes murallas frente a enemigos imaginarios pues puede evitar el transito de una buena voz que te puede aportar luz, haz que tu fortaleza sea interior y que tu mejor defensa sea la inteligencia emocional que ahora tienes en tu haber...



Demuéstrate cuan inteligente eres con el mero hecho de usar tu parte sapiente para sumarla a la vivencial en una lucha contra la penumbra que te causas cuando eclipsas al Sol con lo que crees que son remodelaciones pero que en realidad no son más que la superposición de elementos mal hacinados  consciente o inconscientemente  .

Deja que la conjunción planetaria se cuele por entre las piedras que forman el arco y deléitate en la visión que has encontrado teniendo nuevas panorámicas pero sin dejar de recordar dónde está el punto exacto en el que tu vista se agudizó y te dejó vislumbrar lo que hay más allá...a través del arco... sin olvidar donde está el secreto de su clave: en la armonía entre las fuerzas, las formas, la composición y la precisión aplicadas en su justo instante.

martes 23 de febrero de 2010

Andamiaje

No seas patán y destroces la labor que tanto te ha costado. Tienes las herramientas, conoces el medio ,la función, el modo y aun así por desidia dejas que todo se desmorone fruto de una fuerza mal empleada.
Templa tus ánimos y si no te encuentras bien para responder en ese momento deja que pase el tiempo... todo lo arregla, todo lo acomoda y todo termina cayendo por su peso.
Usa tus útiles de trabajo para lograr una modificación que haga que tus vicios se tornen virtudes,, que lo que está en bruto termine tomando forma, que la morralla y el cascajo sigan su ciclo y como mucho sólo queden como parte de la argamasa de tu propio edificio interior.
Busca unos cimientos sólidos pero no seas ambicioso y ve poco a poco para que la construcción sea sólida, constante, progresiva y perfectible; cosa que se logra con paciencia, tiempo, dedicación y dejando abierta la puerta a la duda a las nuevas ideas y proyectos... sólo necesitas usar tus herramientas con buena determinación y decidiendo qué sí y qué no... deja que tu libre albedrío guíe tu mano y la razón tu mente...prepara un buen andamiaje pero no dejes que las fuerzas intempestivas derrumben lo que ya has alcanzado por la falta de mesura y el exceso de fuerza mal aplicada...

lunes 8 de febrero de 2010

Página 2


 

¿Qué quieres de mí?
¿que te arrastre por mares que jamás visitarás?,
¿que te lleve a los cielos o de respuestas a cien preguntas sobre el mas allá?.
¿Pero qué es lo que esperas de mi?,
¿encontrar el tiempo perdido?,
¿un quiero saber pero no he sabido o escribir los versos mas tristes y romper a llorar?,
¡Contesta! ¿qué encuentras en mí?,infiel lector, tú que me abandonas en cada momento,
yo sin mi historia tú con tu sueño, absorto en el placer de esta aventura imposible que siempre y digo siempre, vuelve a empezar.

Tienda de Disfraces

Esta noche estás en mis brazos. Aprovecho la ocasión para recorrerte con los pasos de mis labios. Mis dedos sabios encuentran el camino entre las llamas de tus pliegues y sienes.
En contra del tiempo y a favor del destino lucho con tu dureza irrigada de sangre. Siento las calderas humeantes de tus caderas. Ese movimiento cadencioso que me recuerda que seguimos sometidos al tiempo y al destino.
Te tomo entre mi aliento para entrar lento en tu puerta secreta. La lucha comienza con la danza interminable del dolor placentero, que se antoja irremediable pero es extenuante. Las lágrimas de tus poros lubrican mi cuerpo encendido y lo enfrían poco a poco.



Veo tu rostro en súplica latente, implorando por un poco mas de mí. Saboreo tu olor, condumio permanente en mis papilas. Mis ojos te regalan sus pupilas para ver tu reflejo. Dentro de ti convulsiono y para regalarte el futuro cocido en mis entrañas.
Lentamente el corazón deja de latir, al sudor de fluir y la realidad se escapa. En unos segundos te habrás ido, fugándote para siempre en tu forma, pero tu cuerpo permanecerá a mi lado cada noche hasta la próxima vez que te disfrace de Aquiles; hasta la próxima vez que seas mi Adonis seguirás siendo por siempre Venus. Hasta que tenga el valor de ser sólo una máscara en la tienda de disfraces del tiempo.
                                                            Cortesía de :     Ernesto Pérez

 

*Final Alterno:
Lentamente el corazón deja de latir, al sudor de fluir y la realidad se escapa. En unos segundos te habrás ido, fugándote para siempre en tu forma, pero tu cuerpo permanecerá a mi lado cada noche hasta la próxima vez que te disfrace de Antinoo hasta la próxima vez que seas mi Aquiles seguire siendo por siempre Patroclo. Hasta que tenga el valor de ser sólo una máscara en la tienda de disfraces del tiempo.

sábado 6 de febrero de 2010

Oratorio

Y he aquí un abanico de posibilidades tremendas... cuando lo tienes todo dispuesto, preparado y listo siempre vas y la cagas y cuando dejas fluir la cosa.... a veces sin esperártelo ¡paf! Va y te llega... analizar los silencios es tan importante como comprender el contenido de las palabras; ser consciente de que las ausencias neuronales que no siempre son deseables aunque si muchas veces intencionales... es una cuestión de saber cual es el punto, cual es el juego y la disponiblidad al mismo... de nada sirve dar discursos a masas informes que no tienen ganas de oir, no sirve de nada tener a la concurrencia cautiva para que sea forzoso escuchar el discurso que se pretende... el discurso se da cuando se da justo cuando el orador y el público están en el punto exacto...no hay que forzar las palabras sino dejarlas manar desde la mente, brotando por boca y manos hasta inundar el fertil regadío del auditorio... pero sólo en época de siembra...