Es el momento crucial en el que no se puede dar marcha atrás... sólo queda un camino hacia adelante que se nos muestra lleno de follaje y no precisamente halagador... venturosos hemos de ir con pie fuerte por la senda, atentos a la maleza, a los socabones del itinerario buscando remansos para descansar, parajes donde poder gozar del paisaje y un buen refugio para pasar la noche.
Pertrechados ante mil variantes y situaciones, siempre alerta, hemos de buscar el momento exacto para dar una cabezada y disfrutar de los reinos de Morfeo, tanto despiertos como dormidos pues se ha de distraer la mente para que a ratos olvide que seguimos transcurriendo por una interminable ruta de un solo sentido y mil direcciones.
*Foto: Los Cahorros, Monachil. Granada
3 comentarios:
Interesante modo de decir: Me voy a soñar ;)
Me ha gustado.
Saludos, abrazos y besos desde Puebla ;)
--Arminius.
Me haces recordar los momentos en que decido quemar mis naves como Cortés con tal de forzarme a obtener la victoria en lo que quiero o necesito, muchas gracias, interesante tu blog
Un buen descanso siempre viene bien en la lucha diaria....
Un beso cielo
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