martes 19 de enero de 2010

EB

Procúrate esa sensación agradable de poder cerrar los ojos y perderte en las lagunas de tu mente mientras descansas un rato, indaga por el intrincado laberinto que son tus pensamientos, ¿notas acaso como algo te atrae hacia el epicentro?... busca tu propia ruta, nada está escrito siendo inamovible por preestableciento ajeno sino que todo obedece a una serie de factores que pueden ser sorteables... haz zigzag en la vereda cuando veas un peligro pues podrás determinar mejor su magnitud, sus intenciones y observarás detalles que serán apreciables desde cada uno de los flancos ... adéntrate en un sinfín de rutas, escollos, pasajes, páramos, praderas...abandónate al viaje en busca de lo acertado....



Et erunt signa in Sole, et Luna et stellis
et pressura gentium prae confusione sonitus maris.

Y habrá señales en el sol y la luna y las estrellas, y angustia de la gente trastornada por el sonido (o estruendo) del mar

2 comentarios:

alex dijo...

Y la podré encontrar así? Solo cerrando los ojos? Estará ahí mi camino, mi ruta hacia la paz que tanto ansió? Los cerrare para ver si la encuentro de una vez.

Besos

elbibis dijo...

Al menos hay que intentarlo, pienso yo.