Me sonríe juguetón pero sin dejar de ver su reloj cuan Conejo de Alicia en el País de las Maravillas. Me aventuro entre los matorrales de mi mente, lo sigo y me pierdo en la espesura que se torna bosque, de madrigueras; veo cosas inverosímiles, pruebo sabores desconocidos; experimento situaciones novedosas y cada vez me adentro más en el mundo ideal donde el bestiario sólo contempla seres que escapan al razocinio y la lógica... no soy capaz de cesar en la búsqueda del lepórido y cada día avanzo más en su búsqueda... pero de vez en cuando siento que me he alejado mucho del punto de partida y no veo a ningún ser elocuente a mi alrededor... me encuentro con el Gato de Chesire siempre burlón... celebro con el Sombrerero Loco mi "no cumpleaños" , me someto a los juicios de una Reina de Corazones desquiciada... aun así no desfallezco... necesito eso que me da el Conejo y que no sé bien como designar... lo he llamado ambrosía, manjar, banquete ,droga pero sigue sin ser algo definido y cada vez que creo alcanzarlo el Conejo se reproduce en camadas de a ocho y he de decantarme por seguir a uno en concreto... difurcándose cada vez más mi senda y llegando a ser incomprensible la vereda, mi plano es casi un laberinto del cual si sé por donde he entrado pero desconozco cuál es la salida... no es factible una vuelta a atrás, así pues presto me encaro a la realidad y sé que encontraré nuevos y diversos seres; situaciones surreales de las cuales sacaré enseñanza aunque de momento me puede bastar con lo que tengo y tal y como ahora me hayo descansando en un punto de inflexión... en un crucero, un mentidero (lugares místicos por excelencia); avanzaré, sin duda alguna, pero desconozco el rumbo pese a que todos los caminos son buenos y malos a la vez, duales... pero me temo que he dejado atrás un sueño placentero como el de Jacob para sumergirme en esta odisea onírica de Alicia pero a diferencia de ella y de muchos otros tengo capacidad para saber cual es mi estado de conciencia y casualmente ello pese a ser un buen arma se me transforma en una Espada de Damocles la cual pende sobre mí y me termina poniendo los pelos como escarpias cuando lo que deseo es un pelaje sedoso como el del Conejo...

2 comentarios:
A Lewis le gustaría lo que escribiste.
Gracias por visitarme.
BESOTES GUAPO!!!!!!!!!!!!!!!
mmmm interesante entrada, estoy todavía comiendome la cabeza pensando sobre el...esque el resfriado me esta matando las neuronas poco a poco...
Perdon por no comentar, pero ya sabes que ha sido debido a fallos tecnicos ( o putadas monumentales desde mi punto de vista...jaja)
Un besote!
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