lunes 14 de diciembre de 2009

Cedant arma togae




Descanso en el lecho , lejos de las preocupaciones mundanas, me sumerjo en un mundo de pereza que me hace olvidar pequeños problemas que sumados entre sí hacen una mole aplastante... entro en un trance indolente mientras estoy postrado en la cama; llego a un punto en el cual la noción del tiempo muta pudiendo solazarme y regodearme en la sustancia que pasando por mi torrente sanguíneo me hace sentir abúlicamente bien... “ha de ser una pariente bastarda de la dormidina”pienso y voy entrecerrando los ojos y dejándome ir a otro mundo que no es sólo el de los sueños sino que también es el de la calma... la sensación de poder estar pensando, notando como el descanso me sacia poco a poco y sintiendo como recupero las energías que perdí en las pequeñas batallas cotidianas que no son ahora más que camas muy lejanas... y ante esta imponente falta de descanso mental me rindo y doy por perdida la batalla esperando la magnanimidad del vencedor de la lid...


3 comentarios:

alex dijo...

Uf, pues no cuesta ni nada lo del descanso, más mental que de otra cosa, más psíquico que física. y eso muchas veces es dificil, muy dificil.

Un beso cielo

derjuan dijo...

Acostarme y olvidarme del mundo
Para mi este es mi descanso preferido
Aunque al levantarme ya se quien es el vencedor de la lid.

Arminius Advocatus Insanitatis dijo...

Espero que hayas descansado muy bien :)

No hay como una cita con la almohada para recuperar la fuerza, e incluso, para aliviarse de los resfriados (más un rico caldo de pollo con tostadas, chilito y limón, yum yum yum...)

Saludos, abrazos y besos desde Puebla ;)

--Arminius.