martes 24 de noviembre de 2009

Sorna



Y el estado no es ni de beatitud; es una sensación extraña indolente y casi perpetua en la cual ni siente ni padece pues ya se le curtió el espíritu ante los avatares y menesteres por los que había pasado en su carrera vital. Su currículum vitæ
Cuenta en su haber, desde hace ya tiempo con tan sólo dos capitales: la ilusión y la esperanza; la ilusión sinuosamente va y viene y es como un gato... que sólo vuelve cuando hay alimento; la Esperanza, aquella que pudo conservar Pandora tras abrir la caja, está ahora de un verde raquítico que da pena y a duras penas puede computarse ya como un gran valor en la caja de caudales.
¿A qué se debe entonces esa sonrisa que le decora la mirada? Se trata pues del momento más traumático en la existencia humana... cuando todo deja de importar y cualquier insignificancia sólo provoca indiferencia o sorna...es un modo nuevo que no extraño de ser feliz naufragando en una tempestad de sinsabores...




1 comentarios:

Juancho dijo...

Todo náufrago encuentra un lugar tarde o temprano en el que descansar de tragar tanta agua salada...

Ya estoy de vuelta. :D

Un abrazo.