martes 17 de noviembre de 2009

Orbis









Triadas de vida muerte y resurrección que se repiten hasta la saciedad en todas las culturas; los tres momentos clave en la vida diaria y en el cómputo total de los días... la esperanza de la regeneración nocturna que dará pié al nuevo nacimiento cotidiano en el cual al Alba de nuestras horas nuestra luz es leve, suave y hasta agradable; pasando al ímpetu Cénit de nuestra actividad en donde lo abrasamos todo y no apetece más que esconderse y reposar y finalmente llegamos al ocaso de nuestra jornada donde los colores se tornan apagados y tristes dando paso al fulgurante remplazo de una estrella omnipotente llamada Sol a millones de soles... algunos vivos, otros muertos...porque todo consiste eso en la reiteración y transmutación de estados, de lo que se pudre nace vida y así se completa el círculo eterno donde no eres, ni tienes sino “estás o no estás”...




2 comentarios:

Kinyla dijo...

Repitiendo mi último comentario...

Para Anónimo:

Más patético es entrar en una web solamente para escribir "patético"... xD y si tan patético es y entras igual, y no solo eso sino que comentas.... psé, no sé yo quien será realmente el patético Sr. A-nó-ni-mo... xDDD

Henmex: sigue así que ya te dije que me encantas, ni caso a los trolls que ya sabes como son, mucho bla bla bla pero se esconden en el anonimato... xD

Arminius Advocatus Insanitatis dijo...

:O

Es el círculo eterno de la vida, mi amigo: Nada jamás permanece quieto, tranquilo e inmutable... Todo cambia, jeje.

Saludos, abrazos y besos hasta Colima ;)

--Arminius.