martes 10 de noviembre de 2009

Νάρκισσος


Sonríe socarronamente frente al espejo que conforman las aguas del cauce; se siente ufano, vanidoso no puede dejar de mirarse en él y siente un placer extremo cuando con un pequeño movimiento destroza su reflejo en el agua; se cree poderoso porque puede vencer a la ilusión, disfruta de su situación de poder, de poder destruir también las aves que pasan sobre su cabeza pero... ¡ay pobre! No sabe que esta rompiendo el mundo de la ilusión, que esta dejando de vivir en el mundo real; inconsciente se está perdiendo y se está alejando de todos porque pese a que muchos aplaudan su efigie cristalina nadie estará ahí pues ellos también son reflejos y no pertenecen al mundo real. Imprudente sigue solazándose en su mundo vítrico olvidando que la fragilidad es intrínseca al mismo... se mira y como Narciso es capaz de morir por verse, por saber que hablan de él por saberse importante pero al igual que el personaje mitológicos caerá ante la Némesis, (la venganza) y curiosamente el narcisismo suele ser tan ególatra que muere fruto de su propio ensimismamiento patológico...

4 comentarios:

alex dijo...

Es cruel consigo mismo el narcisista tbm. al final, quedan solos y abandonados.

Un beso cielo

NiñoMalkavian dijo...

Si realmente eres feliz mirandote al ombligo, yo te envidio Narciso.

Cuanto más lejos de la realidad mejor. La felicidad es vivir insconciente y eternamente colocado. Solo falta que inventen la droga adecuada.

Belleza Negativa dijo...

Ahi
como extrañaba leer algo así
=D

Stanley Kowalski dijo...

Reina Narciso nuevamente y cómo!!!!

BESOTES