Sumido en un mundo de algodón y tendido sobre la mullida cama me introduje por un resquicio de mi almohada hacia en mundo onnírico que plácidamente me recibió sin sobresaltos. Allá entre nebulosas fronterizas entre el mundo de la duermevela y el sueño, vi un pequeño ser, una “fata” una diminuta hija de Destino.
La pequeña Hada mostraba juguetona su cara entre las hojas de aquella insólita vegetación que de repente habia brotado donde antes sólo había penunmbra y la mullida almohada... me invitaba, con su sonrisa sobrenatural, a jugar en un pequeño mundo de fantasías imposibles con sólo probar un bocado de aquel “maná” que me ofrecía en una pequeña bandeja, aquello era una especie de gelatina azul y tras morderla me vi inmerso por un remolino en ese diminuto universo paralelo de hadas con sus mil y una cosas inverosímiles, donde las fuentes manaban néctar, los animales hablaban y los seres humanos estaban tan lejos que sus acciones no influían en el discurrir de esta idílica vida y por lo tanto pese a pasarme bastante rato hablando con un ratón.... no sentía añoranza por un mundo que cada vez sentía más distante... pero en pleno sueño élfico sentí una terrible angustia, un miedo irracional al ver que las hadas y animales parlantes cada vez se sumían mas en su extasis y empezaban a ser incomprensibles para mí y sus voces se me trasformaban simplemente en bramidos ensordecedores... noté como caía en una especie de limbo entre el mundo real en donde veía a lo lejos mi vida cotidiana y ese mundo que acababa de conocer... me desperté sobresaltado y completamente desubicado... tan sólo me queda ahora el recuerdo del saber de aquella fruta que yo llamé “ambrosía...
1 comentarios:
Los sueños son impredecibles, son un instante que nos lleva a otro lugar diferente, que muchas veces esta en nuestros deseos, pero que no sabemos buscar mas que en esos instantes de profundo sueño.
Un besito cielo
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